No sé cómo empezar a escribir esto, no encuentro las palabras adecuadas ni exactas para describir este sentimiento.
Tengo miedo, muchas veces me escondo de mi misma; corro por mi casa cerrando las puertas con llave con la esperanza de no encontrarlas. Siempre las encuentro. No importa si las escondo bajo la alfombra, dentro de un plantero o arriba del techo. No puedo esconderme de mi misma.
Siempre me causo curiosidad saber de donde salió el término de vivir en un domingo eterno, ahora lo descubrí, creo que yo lo inventé.
Vivo en un domingo eterno, me di cuenta cuando quise alejarme de un día triste y no pude, sigo viviendo en un bucle de tristeza y soledad.
Nadie puede sacarme de acá, yo misma soy mi secuestradora. No pido recompensa por mi, nadie la daría.
Soy consciente de esta situación, yo firme el contrato con este domingo, desde entonces ya no soy la misma. Nadie va a venir a salvarme más que yo misma.
Tengo miedo de mis pensamientos, no quiero quedarme sola con ellos.
Estoy presa en mi cabeza, en mi casa suena de fondo las risas de las personas que alguna vez amé. Ellas si sabrían como sacarme de acá.
En el patio hay un pequeño jardín con flores, rosas y margaritas por doquier. Me recuerdan a mis abuelas, ellas me dirían las palabras necesarias para salvarme.
En la sala hay cuadros, muchos de ellos con fotos de amigas que ya no me aman, yo todavía las recuerdo con amor y ternura.
Dentro de las habitaciones ya no están mis papás ni mi hermana, ya no puedo entrar en ellas cada vez que necesite un favor o que este aburrida.
Está casa me está lastimando, ya no soy yo misma y no se que hacer para salir de ella. Necesito ayuda pero cada vez que quiero gritar no tengo voz. Dónde busco ayuda? Quien ayudaría a una persona como yo.
Necesito ayuda para salir de este domingo eterno.