día soleado, caminábamos de la mano murmurando las palabras de amor jamás escuchadas. Tu mano apretaba la mia con tanta intensidad que sentía que nos convertíamos en un una sola persona.
Te jure amor cuando una ola golpeaba la arena con suavidad, mi promesa de amor eterno quedó plasmada en aquel atardecer.
Las estrellas aparecieron y nos dedicaron una noche inolvidable. Tu alma conectó con la mía con tanta fluidez. Mi corazón no dejaba de latir con fuerza, tu amor alteró mis sentidos.
Nuestro amor era envidiable, el sol, la luna y las estrellas deseaban que fuera eterno. Yo deseaba que lo sea. Deseé con tanta fuerza que nunca se termine pero como todos mis deseos... no sé cumplió. Nuestro amor no soporto un día tan especial, una tarde rodeada de amor y ternura. Me quedé con un vacío en el alma, anhelando tu compañía en otro día soleado.