lunes, 10 de noviembre de 2025

perdida en tu mente

 hola, soy yo de nuevo

ando un poco perdida por estos lugares, ¿me puedo quedar un ratito?

prometo sacarme los zapatos y no tocar nada.

extrañaba estar en tu mente, acá todo es tan traquilo,

no esperaba volver pero estoy agradecida de haberlo hecho.

donde quiera que mire tenes cajas cerradas con nombres escritos en ellas, creo que son tus recuerdos;

pero en ninguna puedo leer mi nombre.

no te culpo, tranquilo

yo tampoco quisiera tener recuerdos de aquellos años que compartimos,

pero tristemente mi mente está llena de cajas con tu nombre.

puedo escuchar una suave melodía sonando,

son risas de personas que amas 

que nostálgica y hermosa forma tenés de recordar.

me encantaría encontrarme con algún regalo mío,

con alguna foto impresa,

de aquellas que siempre nos sacábamos a escondidas.

me encantaría volver a encontrarnos.

te dejo esta carta escondida por algún rincón, espero que la leas.

espero que aún me recuerdes con amor.


a destiempo

 ¿Donde estarás?

y no pregunto por la persona correcta que sos hoy. pregunto por aquel adolescente triste, sin rumbo y con muchos sueños. ¿donde estarás? espero que en algún lugar feliz, siendo libre y con un nuevo amor.

yo sigo perdida en el mismo lugar de siempre. te fuiste hace mucho y todavía te sigo esperando.

 te sigo recordando con el mismo amor, anhelando que algún día vuelvas a ser el de antes, que te devuelvan la memoria y recuerdes cuanto nos queríamos; que un tiempo vivimos muy lejos pero nadie pudo separar a ese amor adolescente. que siempre discutíamos y no nos queríamos ver, pero que al final del día nos volvíamos a elegir. estábamos tan equivocados, enamorados de una tortura. pero de todas formas aún te extraño.

extraño ser yo misma con alguien, ser solo nosotros por las tardes y escaparme para verte en las noches. extraño no encontrar las palabras correctas para decirte lo mucho que te amaba y lo fácil que vos las decías. perdón por no amarte a tiempo, no voy a poner excusas, pensé que ibas a estar ahí cuando todo en mi vida se arreglara. pero el tiempo me jugó una mala pasada, y ahora me toca amarte a destiempo.

Ruido

 Te lloré noches enteras y creí que moriría de tristeza; pero nunca lo sabrás. Le pedí a dios suplicando de rodillas qué no te alejara de mi...